¿Quién soy?

¿Quién soy? Tal vez esta pregunta suene absurda, obvia o redundante, pero no sabéis lo profunda y necesaria que es. Hacen falta agallas y/o ayuda para hacerse la pregunta e intentar responderla, así que aquí te dejo mi experiencia que espero te inspire y, si lo necesitas, no dudes en contactarme para embarcarte en este tormentoso pero excitante viaje.

Hace unos años mi vida dio un giro radical y lo dejé todo para ir a dar la vuelta al mundo. La decisión no fue fácil y tuve que atravesar muchos momentos de indecisión, miedo, incoherencias e incomprensiones. Pero ¡oye! lo superé. ¿Cómo? Te lo cuento.

He seguido una vida bastante «estándar». Estudié en el mismo colegio desde los 3 a los 18 años, esforzándome y estudiando mucho para que las notas me permitieran entrar en la Universidad. Así lo logré y estudié ADE en una prestigiosa universidad de Barcelona donde, al finalizar la carrera, hice un máster de especialización. Al acabar los estudios no me faltaban ofertas laborales y entré en una empresa donde la proyección de crecimiento era muy tentadora. Durante tres años di lo mejor de mí y la empresa respondió, pero algo dentro de mi no funcionaba. Se suponía que debía ser muy feliz ya que «estaba cumpliendo el camino estándar a la felicidad». Tenía una casa, un trabajo, amigos…solo me faltaba el novio que no aparecía. Y fueron esas preguntas de «¿y el novio para cuándo?» las que me hicieron reflexionar. ¿Soy quién realmente soy, o quién quieren que sea? ¿Quiero la vida que tengo, o intento quererla porque la sociedad así me lo dice? ¿Me gusta mi vida a mí o solo a la gente que me rodea? La respuesta está clara, ni era quién quería ser, ni tenía la vida que quería, ni quería seguir viviendo así. Pero lo peor de todo fue que entre todas esas preguntas, me di cuenta que ni tan solo sabía qué quería, y eso me llevó a descubrir que NO SABÍA QUIÉN ERA.

Ese punto de inflexión al que podemos llamar «el darse cuenta» fue determinante en lo que sucedió después. Para solucionar un problema primero hay que detectarlo así que el primer paso para saber quién soy y qué quiero es darme cuenta que no sé quién soy y que quiero descubrirlo. En mi caso tuve una crisis de agobio absoluto y rompí con todo lo que en ese momento me cortaba las alas, y para sanar mi falta de libertad anterior me fui al lugar donde «todo el mundo va» a sanar, LA INDIA (¡viva la originalidad!). Cogí vacaciones en el trabajo, reservé unos billetes, hablé con algunos amigos que ya habían estado y para allá que fui, sin saber nada de nada, simplemente escapando y poniéndome a prueba (sí, sí, hicieron falta ovarios, pero se los puse). La India fue simplemente brutal, una experiencia alucinante donde aprendí que la magia existe, que viajar es alucinante y que estoy hecha para vivir aventuras. Al regresar de la India, empecé a hacer couchsurfing, acoger viajeros en mi sofá y a maravillarme con sus aventuras. No sabía quién era pero lo que sí que sabía ya, y eso era un gran paso, era que había nacido para vivir aventuras, que tenía muchas inquietudes y que quería descubrir el mundo entero. Que no quiero ser solo la espectadora de los viajes de los demás, sino que quiero ser la protagonista del mío.

Ese fue el inicio de la aventura del autoconocimiento. Una aventura que empezó y que nunca terminará, pero que vivo intensamente y con ilusión. Una aventura que ELIJO vivir a diario, dónde soy la protagonista, dónde tomo las decisiones de forma consciente y dónde soy feliz. Y yo que pensaba que la inestabilidad me venía por ser Géminis….¡vaya tontería!…¡la inestabilidad me venía porque mi naturaleza es ser inconformista y no iba acorde a lo que estaba haciendo!

Espero que os haya gustado este post y os sirva de inspiración. No dejéis de leer el resto de Reflexiones para saber más sobre mi proceso de autoconocimiento y, si tenéis dudas o necesitáis ayuda en vuestros procesos, no dudéis en contactarme aquí 🙂

MUA

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